“¿Cuál es la magia de la respuesta unánime de un público mixto que puesto en pie aplaude delirante? Se dirá que algunos responden por instinto emotivo, otros, más experimentados, reaccionan automáticamente antes de pensar. Sus fibras emocionales han sido sacudidas con intensidad por el suceso sonoro de la interpretación que recién termina. Un oleaje contagioso agita el júbilo colectivo. Es el arte que pasa vivo. Está lleno de misterios, sugerencias y excitación.
Este fenómeno plural de entusiasmo inusitado ocurre cada vez que Frank Fernández ofrece las extraordinarias ejecuciones de su pianismo incomparable.
¿Qué ingredientes lo hacen incomparable? ¿Se deriva acaso de la seguridad con que toca? No, porque otros pianistas también tocan seguros y no seducen con tanto entusiasmo. ¿Es acaso la amplitud descomunal del arco dinámico de sus fortissimos a sus pianissimos? Sin duda esto contribuye, pero él descubre contrastes súbitos que no se escuchan en otros ejecutantes.
Frank Fernández es todo calidad de sonido y con su variedad destaca líneas melódicas en contrapuntos que pasan inadvertidas por otras versiones interpretativas. Ésa es su contribución al interés de la forma musical. Descalifica lo ornamental porque descubre lo medular en el conjunto. Enriquece la textura al destacar el volumen de núcleos melódicos aparentemente no funcionales. En la Sonata Aurora mostró descubrimientos que el mismo Beethoven hubiera celebrado. Algo de la magia del estilo interpretativo de Frank Fernández reside en la elasticidad del fraseo que tiene una fluidez arrastrante. Respira entre frases rompiendo la monotonía que otros concertistas observan. Se vale de recursos dinámicos, de alteraciones tímbricas de clarificación extrema, que muy pocos ejecutantes logran. Frank Fernández es un artista genial. Hay que reconocerle una capacidad entre tres o cuatro grandes pianistas del momento y por encima de cientos, porque toca todo el repertorio pianístico en su estilo, ampliado con el descubrimiento de secretos inherentes que solamente él revela. Y para el encore que me dedicó tengo el último comentario. Frank Fernández establece un nuevo parámetro de dificultad técnica que tendrán que ponerse a estudiar los contados elegidos del concertismo pianístico y tal vez no lo alcancen a conquistar: son los glisandi a intervalos simultáneos de segunda, terceras, cuartas, quintas, sextas, ya que los de teclas negras y octavas eran un paseo para Frank Fernández. Loor a quien posee el genio pianístico, crecido con el trabajo, la entrega y la pasión inigualables”.
Aída Bonelly de Díaz. Pianista y escritora, graduada en la Juilliard School de New York.
“El momento culminante del programa quedó en manos del pianista Frank Fernández. Se cuenta que cuando Rachmaninov tomó aquel tema de Paganini (el más grande virtuoso del violín en su época), compuesto de cuatro sonidos para desarrollar las variaciones que integran la Rapsodia, pensó que nadie más que él solo –fabuloso pianista de su época– podría realizar la obra. Las acrobacias pianísticas de la Rapsodia sobre un tema de Paganini llevan al intérprete a subvertir el medio con el fin. Pero esta obra de genial elaboración técnica encierra, allá en el fondo, un caudal de contenido poético como si un jardín de bellas flores viviera oculto en un bosque enmarañado. Con su vasta cultura musical, su profunda sensibilidad y su amplio virtuosismo técnico, el maestro Frank Fernández nos llevó, hasta aquel jardín escondido como un acto de mágica revelación artística. ¡Gracias maestro!”
Harold Gramatges. Premio “Tomás Luis de Victoria”. Cuba.
“...De todos los mundialmente renombrados artistas que nos visitaron durante 1992, el maestro Frank Fernández fue quien me causó la más grande admiración y una impresión que nunca antes había experimentado”.
Hiro Hamada. Japón.
“Si contásemos con los dedos de una mano cuántos son los mejores pianistas en este momento, no llegarían a cinco y uno de esos dedos sería Frank Fernández”.
Radio Exterior de España.
“Sólo he visto a dos personas que parecen entregarse a morir en cuanto a la pasión que comunican cuando tocan: el violinista Henryk Szeryng y el pianista Frank Fernández”.
Yoshikazu Fukumura. Titular Sinfónica Hong Kong.
...“es un poeta del teclado”.
Viera Rezuchová. República Checa.
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“Frank Fernández es un artista de tal transparencia y fuerza mística que nos hace sentir anticipadamente que el alma se asoma a los límites del cuerpo”.
Dr. Eusebio Leal. Historiador de la Ciudad de La Habana. Síntesis del Elogio al Acto de Investidura del Dr. Honoris Causa en Arte, recogido en el libro Poesía y Palabra.
“El público que colmaba la Sala 1 de la UNESCO en la celebración por el cincuentenario de esta organización en París, se rindió al pianista cubano ovacionando de pie cada una de sus interpretaciones, culminando con un delirio de aplausos”.
P. San Román. France Press. París.
“Frank Fernández comenzó aquella noche su concierto en La Habana, es difícil definir la excitación que experimenté, me hundí profundamente en mi butaca y dejé que la música se deslizara sobre mí y una vez más fui hipnotizado por ella descubriendo uno de los grandes secretos del ARTE”.
James Michener. Premio Pullitzer. EE.UU.
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“La presentación de Frank Fernández en la Gran Sala del Conservatorio Tchaikovski de Moscú con la Rapsodia en blue de Gershwin, cautivó al público por su brillante interpretación y entrega total.
Su arte se caracteriza por una penetración hasta la misma esencia de la obra que interpreta. Con la belleza y variedad de su sonido, su enorme vigor interpretativo que resalta los más ricos matices rítmicos y su gran poder de comunicación, logra ejercer un intenso hechizo en el público”.
Guenadi Dmitriak. Novedades de Moscú.
“FRANK FERNÁNDEZ ha sido aplaudido en muchos países de ambos hemisferios. En Polonia cautiva al auditorio con Chopin, en Moscú con Rachmaninov y Tchaikovski, en Cuba con Cervantes y Lecuona, en Alemania con Schumann y Beethoven (...)”
O. Stepánov. Moscú.
“... es sorprendente escuchar - proveniente de las mismas manos - un fortissimo que parece salir de dos pianos y un pianissimo que es apenas un susurro.”
Jorge Ledezma. El Matutino. Panamá.
“Frank Fernández, gran figura ya establecida del piano contemporáneo, considerado como uno de los valores de la música mundial, penetra en lo recóndito del pensamiento de los autores con la fácil naturaleza del iluminado que dialoga con Bach, Beethoven o Chopin”.
Rhazés Hernández. El Nacional. Venezuela.
“El virtuoso cubano fue ovacionado, teniendo que salir en repetidas ocasiones a saludar y tocar varias obras fuera de programa. Es un suceso extraordinario que la interpretación de Fernández más gustada fuera la música de Chopin, ya que los asistentes a la Filarmónica de Varsovia son grandes conocedores del más importante compositor polaco”.
SIERP. Vida de Varsovia.
“El excelente pianista Frank Fernández transportó a todo el público a través de la Fantasía de Schumann Op. 17 sin caer en los vacíos y dudas que tanto aparecen en esta obra en las interpretaciones de otros grandes virtuosos de fama mundial”.
Yanus Ekiert. Polonia.
“Frank Fernández es un intérprete genial. Es un artista que no se limita a estar con la música, sino que convive con ella”.
Aída Bonelly. Listín Diario. Santo Domingo. |
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“Considerado uno de los mejores del mundo, Frank Fernández es definitivamente único”.
Ana Lilia Cortés, México.
“Frank Fernández es un virtuoso de técnica endiablada que tiene la virtud de sonreir mientras toca a Mozart. Esta sonrisa es reflejo de la forma risueña con que vierte sus obras, que es una cualidad que deberían tener los intérpretes mozartianos pero que no siempre poseen”.
Manuel Drezner. El Espectador. Colombia.
“Un verdadero monstruo en la interpretación del piano. Frank Fernández, un ser tocado por la divinidad”.
Alfredo Fermín. Valencia.
...“no hay dudas de que Frank Fernández ha tomado el cielo por asalto, es decir el Olimpo musical del compositor, una vez que se escucha su versión de las Danzas de Lecuona”.
Odilio Urfé. Cuba.
“El concertista cubano tiene ese “toque”, ese ataque a las teclas que sólo había escuchado en Vladimir Horowitz, es algo que no parece humano”.
Ronni Russo. EE.UU.
“Frank Fernández es un intérprete emocionante, sensible y profundo, con una técnica realmente brillante. Su interpretación de la Sonata Aurora de Beethoven está a la altura de los grandes maestros del teclado”.
Eliane Richepin. Francia.
“Debido a su gran poder de comunicación Frank Fernández trasciende su instrumento para que la audiencia quede emocionalmente impactada. Él es más que un gran pianista, es un artista que llega a tocar el alma de sus espectadores”.
Walter Norris. Pianista. EE.UU. |
“Frank Fernández, uno de los más grandes pianistas de todos los tiempos, conocedor de la música de concierto, tanto como de la popular. En esta grabación de la Rapsodia en blue de Gershwin demuestra el conocimiento de la música de jazz, blues y clásica, sin perder el sabor caribeño. Es una de las mejores interpretaciones de dicha obra, lo más cercano a lo que el autor escribió (...) En mi opinión es el más completo pianista cubano”.
Chucho Valdés. Pianista. Cuba.
“ La Fantasía Cromática y Fuga es una de las obras más difíciles de J. S. Bach sobre todo por la gran variedad de ideas que en ella están contenidas; original para clavicémbalo, su esencia supera las fronteras del instrumento y se apoya en la tradición del arte organístico.
Frank Fernández en su interpretación subraya los contrastes dando un sentimiento de entera libertad al carácter improvisatorio de la Fantasía (a esto lo ayuda su don de compositor y excelente improvisador) realizando el recitativo con gran dramatismo. La riqueza de tocos contribuye a resaltar el relieve polifónico de la complicada y severa Fuga, logrando un equilibrio ideal entre los valores emocionales e intelectuales de la composición. Su interpretación se distingue por una perfección en la forma y un pensamiento diáfano y profundo”.
O. Stepánov. Rusia.
“ La Sala de Conciertos del Centro Musical Bösendorfer, una de las más prestigiosas de la capital francesa, resultó pequeña para acoger a todos los que desearon deleitarse con el virtuosismo del laureado maestro, en su presentación en escenarios parisienses. Cerrados aplausos que parecían no terminar obligaron al artista cubano a salir varias veces a saludar a un público evidentemente conocedor...”
EFE. Sala Bösendorfer. París. |
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“El disco TODO MOZART de Frank Fernández, no es un disco más entre los que conforman el catálogo del pianista. Es ante todo, el fruto de una intensa reflexión pasada por el tamiz de una sensibilidad extraordinaria, y en el que Frank logra un soberbio equilibrio de profundidad, lirismo e introspección”.
Laura Inclán. Musicóloga. Cuba. |
Durante el XVII Festival Internacional Cervantino, que en 1989 contó con la presencia de unos 800 artistas de más de 36 países, Frank Fernández acaparó la atención del público y la crítica especializada de medios tales como El Excelsior, El Heraldo, El Universal... Algunos comentarios fueron:
“¡En la cúspide!, ciertamente estamos ante uno de los pianistas más importantes del mundo”.
“Es definitivamente único, hizo sentir que la música brotaba en el momento mismo de su interpretación”.
“Frank Fernández entre los cinco mejores pianistas que ahora viven en este mundo junto a Serkin, Arrau, Horowitz y Berman”.
“La interpretación del brillante pianista cubano Frank Fernández del Concierto No. 1 de Brahms nos fascinó”...
M.P. Filarmónica de Bydgoszcz. Polonia.
“Con la Gran Sala del Conservatorio Tchaikovski de Moscú repleta hasta el último rincón, se volvió a presentar muy emocionado el gran pianista cubano Frank Fernández. El maestro trajo el Concierto No. 23 de Mozart.
Ya desde las primeras notas se hizo claro que teníamos ante nosotros a un fabuloso pianista. Los sonidos que sus manos extraían del instrumento eran hermosos y plenos como una lluvia cristalina. Su manera de tocar esta obra puede ser definida, como de un perfecto distanciamiento donde una aparente simplicidad de la ejecución se combina maravillosamente con la inmensidad de Mozart.
El Adagio estremeció al público. Era una música empapada de una tristeza otoñal. ¿Recuerdan las líneas del poeta Mijaíl Svetlov: “de dónde esta tristeza española en un muchacho ruso?: Entonces yo pregunto: ¿de dónde esta tristeza otoñal en un cubano puesto que en Cuba no existe el otoño? La única explicación a este milagro es su gran talento y la escuela rusa de piano”.
V.S. Periódico ROSSIA. Rusia. |